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viernes, 29 de marzo de 2013

Estrategias efectivas para enseñar a los niños con Autismo


ESTRATEGIAS EFECTIVAS PARA ENSEÑAR A LOS NIÑOS CON AUTISMO


1- ESTRUCTURAR EL AMBIENTE
La estructura física de un lugar es la forma como están distribuidos los espacios, muebles y materiales. Lo que el niño o niña ve en un lugar le informa o sugiere la actividad que se va a realizar, así como los materiales que puede utilizar y los que no. Un ambiente organizado y ordenado permite que el niño o la niña permanezca en la actividad y se motive por aprender. Una madre de un niño con autismo dice: “Hubiera querido saber desde el día en que me di cuenta de que mi niño presentaba autismo, la importancia de tener el ambiente organizado, con todo en su lugar, todo marcado y con dibujos”. En muchas ocasiones, la elevada actividad de los niños y las niñas con autismo se presenta porque el ambiente está muy mal organizado o sin actividades planeadas. Por ejemplo, debe señalarse claramente el lugar donde se come, donde se juega, donde se le enseña. Si esto no está bien organizado, debido a su atención en túnel, puede enfocarse en algo que no corresponde al momento. No es conveniente tener a la vista muchos materiales. Si es el momento de comer, el niño o niña debe ver solo lo que corresponde a la alimentación, en lugar de tener la televisión o juguetes al alcance.
Los niños y las niñas con autismo, al igual que todos, necesitan de espacios recreativos; a la mayoría no les gustan los lugares muy encerrados. Tampoco es conveniente que pasen siempre en el mismo lugar porque luego será difícil que acepten estar en lugares variados. Se deben buscar algunos espacios al aire libre, que le permitan desplazarse libremente, sin el riesgo de que se pierdan. Si aún no percibe peligros o le gustan las alturas, es necesario colocar límites que le impidan salirse o tener un accidente.
2 – ESTRATEGIAS VISUALES
Todos los materiales visuales, ya sean dibujos, láminas, fotografías o símbolos, son elementos de gran ayuda para los niños y las niñas con autismo, tanto para el aprendizaje, el desarrollo de la comunicación, como para aumentar su comprensión y regular su comportamiento.
Su gran utilidad se explica porque los niños y las niñas con autismo tienen una gran capacidad de almacenar imágenes en su cerebro. Muchas de las estrategias que aparecen a continuación están basadas en la utilización de elementos visuales. Ejemplo:
A- Nos saludamos

B – Luego tendremos un juego libre

C – Después vamos a pintar

D – Luego iremos al parque

E – Al regresar,tendremos clase de música

F – Por último, nos iremos a casa
Una madre comenta al respecto: “Debemos ser creativos para utilizar el material visual; no es necesario gastar mucho dinero. Con el tiempo, vamos aprendiendo a dibujar en cualquier momento y con cualquier material”.
Aquellas imágenes que se utilizan con mayor frecuencia se pueden dibujar en cartón y forrarse o plastificarse. Otras se pueden dibujar en una hoja, un cuaderno, o en pedazos de cartulina.
3 – AGENDA DE ACTIVIDADES
Los padres y maestros coinciden en lo efectivo que resulta anunciarle al niño o a la niña mediante dibujos o mediante objetos, la secuencia de actividades que se van a realizar en el día. Esto les permite ajustarse a lo que va a suceder, en lugar de dedicarse a otras actividades que quieren hacer a cada momento.  Gradualmente la agenda visual les permite estar bien dispuestos a realizar las actividades programadas. Muchas personas al comienzo creen que esto es innecesario, porque las actividades no varían mucho, pero con el tiempo se dan cuenta de su importancia para el niño y niña. Se hace la descripción al tiempo que se señala cada imagen frente al niño o niña. Cuando vaya a iniciar cada actividad muestra la imagen correspondiente; al finalizarla, anuncia que la actividad se terminó, se voltea o quita la imagen y se menciona la que sigue. De esta forma va siendo claro para el niño lo que falta.
Es frecuente que los niños o las niñas con autismo quieren repetir una actividad que les agrada en particular y se muestran ansiosos o irritables si no se les permite. La secuencia de actividades les facilita aceptar que existe un momento predeterminado para ello y que no la pueden realizar de inmediato. Gracias a su memoria visual sobresaliente, recuerdan las imágenes de las actividades y la forma como están secuenciadas. Hay muchas formas de presentarle la agenda al niño y niña. Puede hacerse con dibujos, fotografías o con objetos que representan las actividades que se van a realizar:
Esta fotografía muestra una agenda con elementos reales, para darle mayor claridad a un niño que aún no comprende bien los dibujos. Más adelante, se pueden utilizar dibujos que representan las actividades. Estos dibujos deben ser simples y no necesariamente tienen que ser muy bonitos.
4 – ANTICIPACIÓN
Debido a su particular forma de procesar la información, los niños y las niñas con autismo evocan en su mente las imágenes de lo que conocen o ha ocurrido antes. Lo que es nuevo o diferente de lo habitual les genera ansiedad y malestar. Por tanto, anticipar es fundamental para que la novedad o los cambios no los sorprendan. Consiste en dibujarle o mostrarle una foto mientras se le explica la situación que va a vivir a continuación.
Esta estrategia es siempre útil y tiene muchas aplicaciones. Sirve para anticipar cambios de actividades, para avisar que algo no ocurrirá como el niño o niña esperaba, para darle información sobre un sitio nuevo que se visitará, o para aclararle el comportamiento que se espera que tenga. Estos son algunos ejemplos:
-Uso de anticipación para anunciar un cambio de actividad: Primero nos saludamos; luego tendremos un juego libre; después vamos a pintar; hoy no iremos al parque, porque esta mojado y con barro; por esto vamos a jugar pelota en el corredor; al regresar tendremos clase de dibujo y por último nos iremos a casa. Al tiempo que lo dice, le quita la imagen de la actividad anteriormente planteada y la cambia lentamente frente al niño o niña, por la imagen de la nueva actividad que se realizará.
-Uso de anticipación para anunciar un cambio de lugar: En los jardines infantiles es frecuente que se realicen las actividades en varios lugares o salones, lo que a veces confunde al niño con autismo, pues por su tendencia a ser repetitivo, se le dificulta hacer cambios. Para facilitar esto, se pueden usar algunas señas que le indiquen en qué sitio se van a realizar las actividades. Por ejemplo, se hace un marco de color a cada imagen. Este color es el mismo de la entrada a ese lugar.
-Uso de anticipación para anunciar un lugar o una actividad que usualmente rechaza: Esta secuencia de imágenes fue utilizada por una madre para preparar a su hijo para ir a la peluquería. El niño rechazaba esta actividad porque no le gustaba la sensación de las tijeras en su cabello y por el ruido del lugar. Al ver las imágenes el niño anticipaba que la actividad no se extendería y le aclaraba que el objetivo era exclusivamente el corte de su cabello.
-Uso de anticipación para que acepte una frustración: Vamos a trabajar en la clase, pero primero debemos guardar el carro en el armario; cuando salgamos a recreo, lo puedes volver a sacar. La siguiente gráfica muestra la anticipación que le hizo una jardinera al niño para que accediera a guardar el carro, puesto que en un comienzo se alteraba si le mencionaban que era hora de trabajar:
-Uso de anticipación para informarle cómo es un lugar nuevo que visitará: “Vamos a ir a la finca de una amiga mía en San Luis. Nos vamos a ir en bus y nos demoramos una hora. En la finca hay un río cerca, donde nos podemos bañar, pero todos juntos. Hay un lago con patos, pero ahí no nos podemos meter. Hay muchas gallinas en el corral y unos caballos en los que no vamos a montar. Allá hace mucho calor, van a ir 5 niños y muchos adultos.”
En este ejemplo, la madre le describe lo que sucederá, al tiempo que le muestra en imágenes. El niño logra imaginarse la experiencia que va a vivir.
5 – LLEVARLO A CONOCER Y EXPONERLO A MUCHOS SITIOS
Muchos padres evitan salir a diferentes sitios con sus niños o niñas con autismo, porque se comportan de manera inadecuada, con pataletas o conductas repetitivas. Los padres se avergüenzan de las miradas que reciben, ya que muchas personas de forma imprudente incluso los culpan y creen que es un malcriado; no saben cómo manejar esta situación, por el comportamiento irritable del niño o de la niña y terminan encerrados en sus casas para evitar problemas. Esto es un error, porque de esta manera consiguen que se aísle cada día más y no aprenda como comportarse apropiadamente.  Además los niños y las niñas que pasan mucho tiempo encerrados, se vuelven más inquietos e irritables. Los padres y madres que han logrado progresos con sus hijos o hijas, cuentan que para mejorar la conducta social de sus hijos y superar situaciones como las mencionadas, les han servido las siguientes estrategias:
-Anticiparle con una agenda visual, el lugar que van a visitar y las actividades que realizarán.
-No frecuentar siempre los mismos lugares, ir a diferentes parques, supermercados, cambiar de rutas, visitar diferentes familiares. Esto le permite al niño adaptarse con más facilidad a los cambios de entornos.
-Cuando van a realizar una visita, o ir a un lugar donde les tocará esperar, es útil llevar algunos juguetes del agrado del niño o de la niña.
-En casa se le anticipa que los puede utilizar al llegar a tal lugar. Esto evita que el niño o la niña comience a tocar lo que no debe y evita que comience a comportarse en forma inadecuada porque está aburrido.
6 – HACERLE EXIGENCIAS ACORDES A SU NIVEL DE DESARROLLO
Al ver al niño o a la niña con autismo interesado en muy pocas cosas, puede ocurrir que no se le enseñe lo mismo que a los demás. Es necesario tener presente lo que a su edad se debe aprender en las diferentes áreas del desarrollo: motricidad gruesa (movimientos de piernas y brazos) y fina (movimientos de precisión con las manos), comunicación, socialización, independencia personal, cognitiva. Si al principio, el niño o niña con autismo no aprende al mismo ritmo de sus compañeros, no se debe desistir. Se deben emplear diferentes apoyos e insistirle de buena manera. Entre estos apoyos están:
Mostrar lo que otro niño o niña hace. El modelo es el mejor apoyo para que un niño o una niña con autismo aprenda, porque ya se sabe que su estilo de aprendizaje es visual.
Insistirle verbalmente sin mostrarle lo que se espera de él, no es igual de efectivo; incluso el exceso de información verbal los molesta.
Acompañamiento de sus compañeros. Esta estrategia se conoce como “pares tutores” y consiste en buscar compañeros que le ayuden al niño o a la niña a realizar la actividad
Dividir la tarea en pequeños pasos y hacer un dibujo o una fotografía de cada paso.
Mostrar en imágenes cada paso que se va a realizar le ayuda al niño o a la niña con autismo a completar una tarea. Por ejemplo, en lugar de darle una sola indicación de vestirse, se le presentan en imágenes cada una de las acciones que se espera que lleve a cabo:
Exigirle las mismas actividades. El niño o la niña con autismo debe realizar las mismas actividades que sus compañeros.
Si todos están haciendo una ficha, él o ella también la debe hacer. Puede requerir que se le lleve la mano, o traerlo desde otro lugar muchas veces, pero se debe insistir.
Si quiere realizar una actividad diferente, se le debe mostrar en la agenda visual la imagen de la actividad que están haciendo en el momento; se le muestra lo que hacen los demás y se le insiste.
Indicarle claramente lo que se espera y no se espera de la tarea.
Un padre de familia expresa: “La insistencia con amor siempre es efectiva; María al comienzo no aceptaba que le diéramos abrazos y besos; nos propusimos insistir en esto, así que todos los días la abrazábamos y besábamos, con mucha ternura y con juegos que le agradaban; lo hacíamos brevemente pero de todos modos lo hacíamos. María poco a poco lo fue volviendo costumbre e incluso empezó espontáneamente a expresarnos afecto de la misma manera” .
7 – DAR INSTRUCCIONES EN FORMA APROPIADA
Es frecuente que los niños y las niñas con autismo no sigan las instrucciones que reciben y continúen en su actividad como si no oyeran, porque no comprenden las palabras que les dicen. Es fundamental para su desarrollo, que aprendan el significado de las instrucciones que se les dan y que las cumplan como los demás compañeros.
Inicialmente se les enseña a reconocer instrucciones simples como “siéntate”, “párate”, “guarda”, “mira acá”, “coge”, “dame” , etc. El adulto le debe dar la instrucción frente a la cara, con una frase corta, de una a tres palabras. Se espera un instante y si el niño o la niña no realiza la acción, se le guía para que la realice. Es muy importante felicitarlo cuando la realice, para que comprenda que esa era la acción esperada y se motive a repetirla. Cuando entienda y cumpla con estas órdenes, se le solicita a otras personas que también se las dé, para que no se acostumbre únicamente a la manera como lo dice la jardinera, el padre o la madre.
Luego se enseña otra serie de instrucciones, de a 5 cada vez. Es necesario seguir el procedimiento descrito y no cometer algunos errores, que les impidan aprender a seguir instrucciones:
Es un error dar la instrucción cuando el niño o la niña no está atendiendo.
No se debe dar la orden desde lejos, o cuando el niño o la niña está muy concentrado en algo, pues debido a su atención en túnel no escuchará lo que se le dijo. Por esto es necesario estar al frente para hablarle.
No se debe repetir la instrucción. Con frecuencia, los adultos no esperan a que el niño o la niña entienda y actúe, sino que repiten muchas veces la instrucción, y lo confunden por el exceso de información verbal.
Otro error es dejar la instrucción sin cumplir. Es necesario asegurarse que el niño o la niña realice la acción indicada en la instrucción, para que esas palabras tengan significado.
Si le dicen “dame el muñeco” y no lo hace, entonces le deben llevar la mano para que lo entregue. Si le dicen “ven” pero no se acerca, el adulto u otra persona lo debe apoyar para que se desplace
Evitar frases que confunden al niño. Muchas veces utilizamos palabras que no son claras para el niño o que él puede malinterpretar.
Una instrucción como “Vístete rápido que nos cogió la noche”, puede no ser clara para el niño o la niña, pues, por un lado, contiene muchas palabras diferentes a la instrucción esencial que implica vestirse; por otro lado, la expresión “nos cogió la noche”, puede dar lugar a que el niño imagine que la noche los va a coger o agarrar.
Es importante además que en el hogar comunitario o el jardín infantil, el niño o la niña con autismo aprenda a seguir las instrucciones en forma grupal. Una jardinera contó la siguiente estrategia:
“Para garantizar que Pedro siguiera todas las instrucciones a lo largo del día, yo le daba la orden en forma grupal, por ejemplo todos nos sentamos; todos jugamos, todos sacamos la lonchera. Las acompañaba de una lámina o dibujo que representaba la acción requerida. Inmediatamente me dirigía hacia él, le repetía la orden y le mostraba la lámina de frente. De esta forma Pedro aprendió a seguir instrucciones grupales y al final del año ya no necesitaba que se le repitiera de manera individual”.
8 – EXIGIR LAS MISMAS NORMAS DE COMPORTAMIENTO
Antes que considerarlo como un autista, hay que recordar que es un niño o una niña. Muchos padres, madres, cuidadores o jardineras olvidan esto y utilizan el autismo como explicación o justificación para su comportamiento, y no le exigen lo mismo que a los demás.
El autismo no puede ser excusa para que deje de cumplir las normas.
Una experta en autismo, les dice a los padres y madres en sus conferencias:
“Una cosa es que su hijo tenga autismo y otra es que sea maleducado”.
Para que cumpla las normas, muchas jardineras y padres sugieren:
Anticipar las conductas esperadas. Se deben ilustrar las normas o hábitos que se esperan, así como aquellas que no.
Las siguientes imágenes corresponden a las normas que con frecuencia se esperan en un jardín:
Hacer cumplir las normas y no cederle. Se deben hacer cumplir sin permitir que se vuelvan un juego o que el niño o la niña logre evadirlas. Una jardinera refiere que un niño con autismo en su grupo hacía pataletas cuando no se hacían las cosas como él quería. Ella y los compañeros aprendieron a ignorar su llanto. Si estaba enojado, le recordaban con las láminas de la secuencia de actividades lo que correspondía hacer en el momento. Gradualmente el niño aumentó su tolerancia a diferentes situaciones y sus pataletas fueron desapareciendo.
Adicionalmente, es importante resaltar que se deben hacer cumplir las normas, pero sin mostrarle enojo o malestar. Aclarar los lugares para las actividades. Los niños y las niñas con autismo tienden a salirse del lugar donde hay muchas personas, donde hay ruido o donde se sienten encerrados. También es frecuente que realicen actividades en un lugar no apropiado, como por ejemplo comer en el suelo, orinar o defecar en un rincón o detrás de un mueble, saltar en las camas.
Tanto en casa como en el jardín se le deben indicar las actividades por realizar, así como el lugar donde se llevarán a cabo. Todas las veces que se salga, es necesario traerlo al sitio que se le indicó.Ejemplo: El niño raya las paredes, el padre lo lleva hasta el lugar donde puede hacerlo y le ofrece los materiales apropiados.
9 – UNIFICAR CRITERIOS
Muchas veces sucede que los adultos que tienen relación con el niño no se ponen de acuerdo sobre las normas que debe seguir el niño o la niña. Algunos exigen una norma, otros no lo hacen; algunos le ceden, otros le exigen, lo que no facilita que aprenda y avance.
En el jardín pueden estar varias personas, así que todos deben conocer el sistema de apoyos visuales que se utiliza para recordarle al niño o a la niña las actividades o normas que corresponden al momento; la persona directamente responsable no debe ser la única que le habla y le explica al niño.
Es frecuente que las demás jardineras que no están a cargo directamente, actúan como si le “perteneciera” solamente a la titular. Deben tener presente que hace parte de ese jardín o institución y por tanto, es responsabilidad de todos.
10 – TRABAJO EN EQUIPO
Es necesario que la jardinera, el cuidador y los padres se pongan de acuerdo en las pautas para manejar su comportamiento inadecuado, favorecer su socialización, fomentar su comunicación y, en general, todo lo que se le debe enseñar.
De esta manera, todos realizarán un trabajo conjunto; de lo contrario, se sentirán solos en el proceso, y estarán poco motivados a persistir en las metas y estrategias.
11 – EMPODERAMIENTO
Esta palabra no es muy común. Significa dar poder, lo cual es sinónimo de fortalecerse. Antes se pensaba que cuando una persona enfrentaba un problema de cualquier tipo, debería buscar una institución o un profesional para que le diera solución. En los últimos años se busca que las personas mismas aprendan sobre la situación que viven, a gestionar apropiadamente los recursos y se fortalezcan. En el caso del autismo, los padres, las madres, los cuidadores y las jardineras que más satisfacciones reportan con los logros alcanzados en sus niños y niñas, son aquellos que se han propuesto aprender sobre el tema, asumir esta experiencia como un reto y no resignarse a que sean otros quienes consiguen los avances. Empoderarse implica aprender sobre el tema y llenarse de fuerza, valor y motivación para emprender las acciones necesarias para el desarrollo del niño o de la niña.
12 – ELOGIO Y RECONOCIMIENTO
Los niños y las niñas con autismo, como ya se ha mencionado, tienden a mantener unos pocos intereses y sus puntos de vista son muy rígidos. Por esta razón, necesitan muchas estrategias que les ayuden a ampliar sus intereses, a tener en cuenta lo que los demás piensan y a enfocarse en las reacciones de las otras personas, para saber cómo comportarse en forma apropiada. Cuando logran algún avance en estos aspectos, deben ser elogiados por su esfuerzo. Por otra parte, se pueden frustrar si fracasan o las cosas no les resultan bien. Por esto resulta muy útil emplear con frecuencia frases positivas y acciones que les indiquen a los niños que lo que han hecho es lo que esperamos. Hay muchas maneras de hacerlo:
También pedirles que hagan dibujos de objetos cotidianos o de situaciones de la vida diaria y luego se les pregunta sobre ellos, para que por esta vía se aumente su capacidad de expresarse.
Habilidades de memoria. Se les pueden asignar actividades en actos sociales como cantar, recitar, puesto que recuerdan fácilmente canciones, poesías, rimas.
Si han aprendido alguna información o actividad, puede servir de modelo o monitor a otros niños. Una profesora de un jardín se dio cuenta de que su alumno con autismo tenía muchos conocimientos sobre los planetas; lo llevó a todos los otros salones de clase, para que les hiciera una exposición sobre el tema.
Habilidades para el uso de aparatos. Es muy frecuente que los niños y niñas con autismo aprendan fácilmente a utilizar el equipo de sonido, juegos de video de computador. Esto puede servirles para entretenerse y luego compartir estas actividades con otros niños o niñas. Los que tengan posibilidad de usar un computador en su casa o comunidad, pueden aprender juegos, se les pueden mostrar imágenes de muchos temas, se les puede enseñar a dibujar y más adelante a practicar lectura y escritura.
No hay por qué sentir temor de que el niño pase todo el tiempo en esto, puesto que para evitarlo se emplea la agenda visual, en la cual se le muestra que realizará otras actividades adicionales.
Decirle “muy bien”, “esto te quedó excelente”, “así era” También hacerlo con expresiones como un aplauso, una sonrisa, un gesto manual. Emplear signos como una cara feliz, un sello, un chulo.
13 – APROVECHAR FORTALEZAS
Las personas con autismo tienen muchas habilidades, que es necesario descubrir y aprovechar: Habilidades para el dibujo. Se debe emplear esta habilidad para establecer relación con otros, animándoles a que realicen dibujos o tarjetas para sus familiares o compañeros. Publicado: Autismo Mexico

Como le enseñamos a los niños con Autismo


Cómo enseñarles a los niños con autismo

Como ya se ha comentado anteriormente a los niños con autismo no se les puede dar instrucciones como  a los demásniños, por lo que es importante que al enseñar a los niños con autismo sea algo que como consecuencia de nuevos desarrollos o logros.
La  estructuración y sistematización en la  enseñanza es algo básico para que los niños con  autismo puedan aprender.
Lo único que se quiere lograr al enseñar y desarrollar más capacidades en los niños con autismo es el favorecer el máximo desarrollo personal para conseguir la mayor calidad de vida posible, y que pueda interactuar con el entorno donde vive, por lo que la manera deenseñarles debe de ser de la siguiente forma:
  • Todo lo que se desea que el niño entienda o comprenda debe de estar de una manera organizada con cierta estructura.
  • La  familia y la comunidad deben estar enteradas del desarrollo del niño, para que juntos puedan apoyarle.
  • Debe haber un énfasis en la comunicación, desarrollando objetivos positivos; es decir, no deben centrarse en eliminar conductas indeseables, sino en crear y potenciar habilidades adaptadas y alternativas.
  • Se debe de procurar no tener errores en el aprendizaje, esto es que si se realiza algo debe de ser con el apoyo de alguien para que se terminen con éxito las tareas y poco a poco la ayuda vaya disminuyendo, hasta que las tareas las realice únicamente el niño y con éxito
En general a los niños con autismo se les debe de hacer un tipo de calendario o agenda para cada actividad, para que ellos sepan qué va a suceder durante una cierta actividad y después de la misma, se debe desglosar por medio de imágenes todo lo que se hará tanto en una actividad como durante el resto del día. Para que ellos  sepan lo que sucederá y nada los tome por sorpresa, esta planificación les da seguridad. publicado: Autismo Mexico                                                                                                                            

lunes, 15 de octubre de 2012

Etapas del desarrollo del habla en los niños


Etapas del desarrollo: Hablar

 
Revisado por el Dr. Alberto Gedissman 


Tu bebé aprenderá gradualmente a utilizar palabras para describir lo que ve, escucha, siente y piensa, a medida que vaya realizando avances mentales, emocionales y de comportamiento. Los investigadores saben ahora que mucho antes de que un bebé pronuncie sus primeras palabras, ya está aprendiendo las reglas del lenguaje y cómo lo usan los adultos para comunicarse. 

Cuándo se desarrolla 

Los niños aprenden a hablar durante sus dos primeros años de vida. Tu bebé comenzará a usar su lengua, labios, paladar y cualquier diente que le salga para hacer sonidos ("ooh" y "aaah" en el primer mes o dos; el balbuceo empieza poco después). Muy pronto esos sonidos se convierten en palabras reales (puede que escuches "mamá" y "papá" a los cuatro o cinco meses, y apenas puedas contener la emoción). A partir de ese momento tu bebé aprenderá más palabras de ti, de tu pareja y de cualquier persona que esté en contacto con él. Y entre el primer y segundo año, comenzará a formar frases de dos o tres palabras. 

Cómo se desarrolla 

Los llantos de tu hijo son su primera exploración del mundo del lenguaje. Está expresando la sorpresa que le produce estar fuera de los confines de tu útero y en un lugar nuevo que no le es familiar. Desde ese momento en adelante, estará absorbiendo sonidos, tonos y palabras que más adelante moldearán la forma en la que habla.

Hablar está directamente ligado a escuchar. Al escuchar a otros hablar, tu bebé aprende cómo suenan las palabras y cómo se estructuran las frases. De hecho, muchos investigadores creen que el trabajo para comprender el lenguaje comienza mientras un bebé está en el útero. Al igual que tu bebé se acostumbró al sonido rítmico y constante de tu corazón, se familiarizó con el sonido de tu voz. Unos pocos días después de nacer, ya era capaz de distinguir tu voz entre las demás.

De uno a tres meses
La primera forma de comunicación de tu bebé es llorar. Un grito agudo puede significar que tiene hambre, mientras que lloros de protesta constantes pueden indicar que necesita que le cambien el pañal. A medida que crezca, desarrollará un maravilloso repertorio de gorjeos, suspiros y grititos: se convertirá en una pequeña fábrica de ruidos. En cuanto a su capacidad de comprender el lenguaje, los lingüistas dicen que los bebés con tan sólo cuatro semanas, pueden distinguir entre sílabas similares como "ma" y "na".

Cuatro meses
En esta etapa, tu hijo comenzará a balbucear, combinando consonantes y vocales (como "baba" o "yaya"). Puede que de vez en cuando pronuncie "mama" o "papa", y aunque seguro que te derrite el corazón, tu bebé todavía no relaciona esas palabras contigo. Eso viene después, cuando tiene casi un año.

Sus intentos de hablar sonarán como una corriente de monólogos de conciencia en otro lenguaje, palabras sin fin unidas unas a otras. La vocalización es un juego para tu bebé, que está experimentando con el uso de su lengua, dientes, paladar y cuerdas vocales para hacer todo tipo de sonidos divertidos. En esta etapa, los sonidos balbuceantes suenan todos parecidos, tanto si en tu casa se habla español como inglés, francés o japonés. Puede que notes que tu hijo prefiere ciertos sonidos (como "ka" o "da", por ejemplo) y que los repite una y otra vez porque le gusta la forma en la que suenan y cómo se siente su boca cuando los dice.

Seis a nueve meses
Cuando balbucea y vocaliza, sonará como si lo que dice tuviera sentido. Eso es porque está usando tonos y patrones similares a los que tú usas. Puedes estimular el balbuceo de tu bebé leyéndole.

12 a 17 meses
Ahora está usando una o más palabras y sabe lo que significan. Incluso practicará la inflexión de las frases, elevando su tono cuando haga preguntas al decir, "¿Upa?" para que le tomes en brazos, por ejemplo. Se está dando cuenta de la importancia de hablar y de lo poderoso que es poder comunicar sus necesidades.

18 a 24 meses
Su vocabulario puede incluir hasta 200 palabras ahora, muchas de las cuales son nombres. Entre los 18 y los 20 meses, los niños aprenden 10 o más palabras cada día. Algunos aprenden nuevas palabras cada 90 minutos; por eso, cuida tu lenguaje y no digas delante de tu hijo palabras que no deseas que aprenda. Incluso juntará dos palabras para formar una frase básica como "Quiero agua". Para cuando tenga dos años usará frases de tres palabras y cantará canciones simples. Su conciencia de sí mismo madurará y comenzará a hablar de él mismo, de lo que le gusta y de lo que no le gusta y de lo que piensa y siente. Los pronombres puede que le confundan, por lo que puede que intente evitarlos diciendo "Bebé quiere", en vez de "Yo quiero".

25 a 36 meses
Puede que a tu hijo le cueste un poco determinar cuál es el volumen adecuado que tiene que usar al hablar, pero aprenderá pronto. También está empezando a aprender a usar pronombres como "yo" y "tú". Entre las edades de dos y tres años, su vocabulario aumentará hasta 300 palabras. Unirá nombres y verbos para formar frases completas y simples como "Quiero jugar pelota".

Para cuando cumpla tres años, tu hijo platicará de forma más sofisticada. Podrá sostener una conversación y ajustar su tono de voz, inflexión y vocabulario al de la persona con la que está hablando. Por ejemplo, usará palabras más simples con un amiguito de su edad, pero será más verbal contigo. Para ahora, le entenderás casi todo lo que diga. Podrá ya decir su nombre y su edad y contestar cuando le pregunten algo. 

Qué es lo que viene después 

A medida que tu hijo crezca, hablará más y más. Probablemente ya casi ni te acuerdes de cuando apenas hablaba y disfrutarás escuchando todo lo que hizo en su grupo de juego, qué es lo que su amiga María trajo para almorzar o lo que piensa de la malvada madrastra de Cenicienta. Además, comenzará a mejorar en la complicada tarea de escribir

Tu papel 

Es simple: habla con tu hijo. La investigación muestra que aquellos padres que hablan mucho con sus hijos cuando son bebés tienen coeficientes intelectuales significativamente más altos que otros niños. Sus vocabularios son también más ricos que los de otros niños que no reciben tanta estimulación verbal. Puedes comenzar incluso desde tu embarazo, para que tu bebé se acostumbre al sonido de tu voz. Lee un libro en voz alta o cántale a tu bebé cuando estés en el baño. Cuando tu bebé nazca, háblale cuando le cambies el pañal, le des de comer o lo bañes, y dale tiempo para que responda con una sonrisa o con contacto visual. Alrededor de los cinco meses, notarás que te mira los labios con intención. Sigue hablándole y verás como muy pronto comenzará a intentar responderte.

Hablarle en "lenguaje de bebé" es divertido, pero háblale también de forma normal. Tu hijito aprenderá a hablar bien sólo si tú le hablas bien. No tienes que evitar utilizar palabras complicadas. Aunque puede que necesites simplificar la forma en la que le hablas para que entienda lo que dices, la mejor forma de ampliar su vocabulario es escucharte usar nuevas palabras. Lo mismo ocurre con los niños en edad preescolar: sus habilidades lingüísticas continuarán creciendo siempre que les estimules con conversación.

Leer es una forma fantástica de ayudarle a desarrollar a tu bebé sus habilidades verbales. Los bebés se deleitan con el sonido de las voces, los niños pequeños disfrutan escuchando cuentos aunque no los entiendan del todo, y los preescolares se interesan ya por la trama de la historia. 

Cuándo preocuparse 

Los bebés que tienen problemas de oído, dejan de balbucear alrededor de los seis meses. Si tu bebé no está haciendo sonidos (o ni siquiera está intentando hacerlos) o no te mira cuando le hablas, consulta con tu doctor. La detección temprana de problemas auditivos es crucial para poder ofrecer al niño un tratamiento adecuado que permita estimular el desarrollo de su lenguaje. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que se hagan pruebas de audición cuando el bebé tiene un mes, para poder hacer un diagnóstico temprano. Posteriormente, se recomiendan pruebas de audición a los nueve, 18, 24 y 30 meses, o siempre que los padres detecten algún problema.

Aunque algunos niños comienzan a formar palabras alrededor de los nueves meses, muchos no lo hacen hasta tener 13 ó 14 meses. Si al cumplir 15 meses tu hijo todavía no dice ninguna palabra, o tú no puedes comprender ni una sola palabra de lo que está diciendo, habla de ello con tu pediatra o tu doctor, ya que otra enfermedad que requiere un diagnóstico temprano, y que puede afectar el desarrollo del habla, es el autismo. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que todos los niños reciban pruebas diagnósticas de autismo a los 18 y a los 24 meses, aunque no haya motivos para sospechar un problema.

Algunos de los retrasos en el habla que podrían indicar un problema relacionado con el autismo son: cuando el niño no balbucea o señala cosas a los 12 meses de edad (por ejemplo, le pides que señale al perrito del cuento y el niño  en no te presta atención y no lo señala); cuando no dice ninguna palabra a los 16 meses; no dice frases de dos palabras a los 24 meses; o siempre que muestre una regresión en sus habilidades sociales y lingüísticas.

Si a los tres años tu hijo sigue sin pronunciar todas las consonantes (por ejemplo dice "pa" en vez de "pan") o sustituye un sonido o sílaba por otro (dice "men" en vez de "ven"), puede que tenga un problema del habla o auditivo. Habla con tu pediatra o doctor, para determinar si es necesario hacerle alguna prueba. Siempre es mejor prevenir que lamentar, y aunque puede ser normal que un niño de esa edad no pronuncie a la perfección todas las consonantes, es recomendable asegurarse de que no existe un problema que debe ser tratado.

Todos los niños tartamudean o se "atoran" al hablar de vez en cuando. Algunas veces están tan entusiasmados por contarte algo que no pueden decir las palabras con facilidad. Deja que tu hijo acabe las frases y evita intervenir para ayudarle. Puedes hacerle sentir mal y no le ayudará a aprender.

Sin embargo, si hay un tartamudeo persistente es recomendable que consultes con un logopeda o especialista en lenguaje. Los niños progresan más si se tratan en los primeros seis meses o el año en el que apareció el tartamudeo, sin importar su edad. Puedes pedirle a tu pediatra o doctor una referencia, pero la mayoría de los departamentos de logopedia y habla aceptan también solicitudes de consulta de padres preocupados. Fuente: Baby Center en español.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Bienvenidos a mi Blog

Bienvenidos a mi Blog, esta basado en mi experiencia como madre con mi niña e otros niños que me rodean, aqui podran encontrar información e mensajes inspiracionales positivos sobre el autismo y el aprendizaje para seguir hacia adelante con nuestros niños.